lunes, 4 de abril de 2016
AVARO.
Y la miro a través de la ventana,
Cuan frágil se ve entre el caer de las gotas de lluvia...
Es inmensa su sonrisa...Se ve tan feliz
De repente ve hacia arriba,
Trato de esconderme, entre las cortinas...
¿Será que me ha visto? -Pensé-
Continúe viéndole -Me gustaba mirarle-
Era como un ritual...En las tardes tempestuosas de abril, salía a caminar bajo la lluvia, mientras yo siempre le veía.
A veces creo, que ella tenía la certeza de que alguien le estaba echando una mirada y por eso lo hacía;
Bailaba en círculos, reía a carcajadas, chapoteaba en los charcos, mientras jugaba con su cabello, se encontraba totalmente sola, mientras el asfalto y la soledad de las calles eran testigo de tanta belleza,-Yo también-, pero era un testigo silencioso, oculto tras las cortinas.
Cuando ella se iba ,intentaba salir para lograr capturar entre mi nariz el olor a cereza de sus cabellos, me sentía culpable de ser tan avaro y privar de ese aroma al resto del mundo, pero así fuese por un minuto quería ese perfume únicamente para mí.
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