lunes, 25 de mayo de 2015

Devaneos de un pájaro triste.

Somos seres llenos de palabras,  de historias y principalmente de heridas...
Cuando nos cruzamos en el camino de alguien... estas historias se entremezclan para formar una sola, es entonces cuando los  relatos compartidos surgen, de  ese inesperado encuentro.

Algunos de estos  llegan a ser  sublimes   donde la risa hace parte de quienes lo comparten y construyen día tras día... también estan esas coincidencias fugaces que arremeten contra ti, estremecen tu mundo y se van , dejando  huesos rotos y  lesiones casi letales...

Quizás si alguien nos advirtiera sobre el peligro de los encuentros, saldríamos corriendo apurados a nuestro lugar seguro, para encerrarnos y desear nunca más salir de allí, sin embargo, aún si lo deseamos, no es posible...Es así,  como  le damos paso a la valentía y    a los momentos felices, un escritor muy famoso decía "Un minuto de felicidad basta para toda una vida"(Dostoievski), ¿si supieras que será tan solo un minuto te arriesgarías a vivirlo?...Esa pregunta recorre mi cabeza desde hace mucho tiempo...Si supiéramos que ese encuentro será fugaz  ¿daríamos lo mejor de nosotros? o ¿simplemente  ofreceríamos aquello que nos sobra?...es difícil saberlo cuando se esta ensimismado en las pasiones y aventuras que sugiere lo desconocido...como un vuelo a media noche.

Con seguridad, muchos de ustedes responderían "Es mejor haberlo intentado, que dejar dudas en tu interior"...Pero...Y  ¿que pasa cuando las heridas que  deja un ser en su paso por tu vida, duelen día tras día?...Cuando, no sabes   ni como, ni cuando algo llego a afectarte tanto...cuando los días son similares a la muerte y cuando el estar condenados al olvido resulta inevitable...aunque no deseemos ser un simple recuerdo... aunque no deseemos ser historia muerta  que solo se cuenta en tardes grises.

Quizás, y  las heridas sean  algo natural, quizás el dolor sea un signo de que aún estamos vivos y que tenemos mucha más felicidad  y agonía que experimentar.... mientras la herida logra sanarse...

Solo resta rogar porque nuestra historia compartida sea menos dolorosa que la anterior....o que quizás no  termine... y si lo hace que sea a nuestro favor, como la lluvia y el sol que se mezclan para formar los arco iris mañaneros que veo desde los tejados, los cables y desde el suelo...también cuando abro mis alas, pero eso es otro cuento.


lunes, 9 de marzo de 2015

Carta a mi vecina.


Estimada Vecina:

Buenas tardes, ¿hace un bonito día no?

Todos los días le veo pasar, y aunque no me saluda, ni yo a usted, siento como si le conociera de toda la vida.
Recuerdo que la primera vez que la vi, llevaba un suéter  azul y unos jeans desajustados, tenía una agradable sonrisa en su rostro  y se mostraba fuerte y vivaz.Con el pasar de los meses me fui acostumbrando a su presencia en el edificio, a su música romántica  y a los  gritos que emite cada vez que le gusta algo (eso de vivir al lado suyo  con paredes tan pequeñas de por medio es bastante abrumador en ocasiones).

Tenemos casi los mismos horarios de trabajo, por lo que  hemos coincidido bastante en el ascensor , a pesar de hacernos muecas  de saludo, jamás cruzamos palabras, así que para hacer el silencio menos incomodo me gusta tararear canciones de los Beatles en mi mente, que pronto descubrí que a usted también le agradaban gracias a las paredes delgadas que nos separan.

Se preguntara usted... ¿Tantos años viviendo uno al lado del otro, y en vez de saludarme, me escribe una carta?, la respuesta de seguro se la daré  más adelante, por ahora deseo continuar con el relato que me alienta a escribirle.

Una tarde de Abril, comencé a verla mucho  más arreglada y radiante,  tarareaba canciones en el elevador sin importarle mi presencia,   mantenía  con su mirada en el aire y daba  pasos vacilantes...Fue cuando supe  que quizás, mi vecina se había enamorado.
Esta hipótesis la comprobe días después  cuando  me encontré con un hombrecillo alto y de abundante cabellera  en el pasillo tocando a su puerta, he de decir que  me alegraba la felicidad ajena que se respiraba en el edificio por esos días, el olor a rosas, la música romántica, la sonrisa de su rostro.

Sin embargo, poco a poco me fui dando cuenta de que la felicidad es efímera y así como llega a la puerta comienza a irse.
Primero, cuando me cruzaba con usted en el elevador en las mañanas, escuchaba como le llamaba a ese hombre a rogarle una y otra vez que viniera a visitarle .
Luego, cuando veía aquel hombre  en el pasillo con mala cara , regañarle porque había esperado mucho en la puerta.
El escuchar  en las noches las peleas constantes,el llanto e inclusive los golpes... Me desagarraba el alma...
Pero lo que más me resulta absurdo es el hecho de que han pasado ya casi dos años, y usted continué  haciendo de su vida un infierno...
Usted merece reír,  merece  que alguien le diga lo linda que está, que la espera se ha hecho corta cuando ve su rostro aparecer ante esa persona, merece que alguien le diga lo lindo que le queda el vestido azul que usa para ir a trabajar los jueves y que el aroma de su café es excelso...Así solo puedas saborearlo a través del olfato...merece que le regalen rosas  y que el único golpe que le provean sea el de acercarla  bruscamente para  darle un beso... Usted  merece un amor DE VERDAD.

¿Por que le escribo todo esto de manera imprudente? porque me duele ver que a una mujer maravillosa, le guste coleccionar amores desgraciados...y aunque no nos hablemos creame que le estimo mucho... De corazón le pido sea feliz... y deje de repetirse a sí misma que eso que esta viviendo es amor...porque no lo es.. Espero  halle usted un amor que la enloquezca y la cuide como un tesoro... para que  usted no se encuentre marchita en vida como lo está ahora, pues le aseguro que es más guapa que cualquier mujer


Si gusta, hablamos en el elevador mañana

 Atentamente:

Su vecino del 206