Sigue llorando - decía mamá-, mientras continuaba al otro lado de la puerta intentando que mi hermana abriera, ella no va a salir, le dije - mamá me miraba con ojos de fusil- ¡Que insensible eres! y ¿porqué tienes sangre en la cara?-no le respondí-
Alejandra había llegado llorando y yo sabía la razón... Pero.... ¿Qué más da decirla? sin contarles los hechos, tal cual fueron... Mi hermana siempre ha sido una hermosa mujer, pequeñita, cabe en una caja de fósforos si la miras detenidamente, tiene una piel pálida y un tanto amarillenta, que hace juego con sus grandes y lindos ojos color café, su cabello es negro como la noche, algunos piensan que parece Filipina, siempre he aprovechado aquello para decirle que es adoptada, cada vez que le menciono eso arruga su nariz, y se va enojada, me encanta tirarle papeles mientras lee, eso también la hace enojar, me da mucha risa el verla así, con ese carácter volátil, pero encantador a fin de cuentas, sin embargo, eso es otra historia...
Aleja había conocido a un chico en el colegio, a mí no me caía bien,pero a ella le gustaba - no le digas nada a mamá- solía decirme, siempre la chantajeaba con el dinero de su descanso, no obstante, a Alejita no le importaba comer, estaba como lela con ese man, -vete de aquí gusano-, me gritaba el idiota aquel, mientras me alejaba para no molerlo a golpes....La verdad nunca supe que le vio mi hermana , era un chico de grado once al igual que yo, un tanto estúpido, con ínfulas de poeta, de cabello riso y cara de tonto -Pero allá ella- siempre me dije a mi mismo.
Era un amor tan extraño, el tipillo ese le llevaba chocolates, iban juntos al cine y se leían poesía uno al otro casi todas las tardes, mientras yo le hacia el "cuarto" con mamá a cambio de que ella hiciera mi tarea de matemáticas.
Recuerdo un día ,que fue el culpable de mi cicatriz en la frente ( aunque ya sanó la sigo viendo), Aleja me pidió que la acompañara el fin de semana a verse con "el poeta", mientras tanto me colgué viendo libros en los puestos ambulantes, sin embargo, mi letargo fue interrumpido cuando él chico aquel se atrevió a hablarle mal a Alejita y la halo por el brazo, gritándole que quería algo ya... Llegue corriendo, aparte a Alejandra y le di un puño en la cara, él para defenderse, con uno de sus libros me dio en la frente, me hizo sangrar....Pero estoy seguro de que a él le dolió más.... ya que se fue corriendo sin tan siquiera decirle algo a Aleja.
Esa noche, ella apenada no hacía sino decirme que lo sentía mucho, -Si lo sientes deja a ese tipo respondí-Pero no me escucho o al menos eso me hizo creer.
La inocencia de mi hermana era y es tan bonita, su sonrisa casi de sol, que ante mis ojos se torno en una risa de mujer...Literalmente...Una noche de marzo, ella escapo de casa, dejándome una nota, en la que me pedía que le dijera a mamá que estaría en casa de Camila en una pijamada, yo por mi parte ya sabía que pasaría "En esa oscura noche de luna llena, un lobo disfrazado de poeta llevaría a Alejandra a pasar la noche con él... Alimentándose de esa inocencia inmersa en su cuerpo pequeñito, robándole el brillito de sus ojos y tomándolo para si de la manera más egoísta".... Y eso no solo ocurrió una noche, a mi hermana le quedaron gustando sus pijamadas traviesas .
Como todo idiota, después de un tiempo, ya no se portaba igual con Aleja, no la llamaba, ya no esperaba a que saliera de clase, pasaban semanas sin verse,simplemente... poco a poco se fue asomando lo inevitable.
Cierta tarde, me quedé esperando a que Aleja saliera de su reunión estudiantil habitual, ella no lo sabía, así que me escondí para darle un buen susto, de esta forma, casi sin querer presencie el momento cruel en el que aquel chico tan estúpido, tan engreído, tan poquito..... le decía a Alejita que ya no lo hacía suspirar como antes, que de su cuerpo ya sustrajo toda la inocencia y que prefería desertar antes que hacerse cargo... ¡Qué descaro -pensé-, debería darle gracias a la vida de que mi hermana se fijara en un engendro como él!....Aleja no pronunció palabra, simplemente se fue con lágrimas en los ojos.
Observando aquella escena y consumido por la ira, lo único que pude hacer fue perseguir a ese idiota y cobrarle las lágrimas de Aleja, una por una....cobrarle los suspiros perdidos, las cartas escritas... TODO.
Y esa es la razón por la que llora hoy Aleja....
Así pues, mi madre se canso de insistir, fue entonces cuando logre entrar en su cuarto y le dí una nota que le había escrito después de cobrar venganza, decía algo como:
"Puede que vengan muchas decepciones más, sin embargo, para mí siempre serás una hermosa
Filipina y aunque puedan lastimarte, recuerda que siempre tendrás a tu hermano mayor que te quiere y te protegerá de cualquiera de ellos, mientras tanto sigue sonriendo para mi de esa forma tan preciosa"
Aleja me abrazó, lentamente seque sus lágrimas, finalmente sonrió, con esa típica y gigante sonrisa que solo ella podía darme............................diciéndome:
"Gracias hermanito"

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