Quizás por el calor de este inclemente verano,
la noche se ha hecho más cálida, no obstante,no deja de estar desolada para quien extraña...
como yo lo hago en este momento.
Entonces, ¿cómo colmar estas noches de manera tal que dejen de aburrirme tanto?, la respuesta es sencilla... Le regalo a mi mente recuerdos... partículas de ti.
La primera partícula sería el recuerdo excelso de tu sonrisa, porque a lo largo de mi vida he visto muchas,pero solo la tuya ha logrado hacerme sentir que todo tiene un sentido con tan solo verla dibujada en tu rostro un determinado intervalo de tiempo...Deseando fervientemente ser la persona causante de muchas más.
La segunda partícula tendría que ser tu mirada, la única mirada que es capaz de intimidarme, pero no de esa manera molesta que todo el mundo pudiere imaginar, intimida el hecho de que puedas divisar el miedo de perderte ahora que llegaste en mis ojos, de que te des cuenta de lo que significas y de la vulnerabilidad que pudiere yo mostrar.
La tercera ya no sería un fragmento, tendría que incluir un todo,porque no puedo desligar el encanto de todo un ser y remitirlo a una fracción... Esa ligera timidez de tu palabra y esa peculiar manera de ser, que hace valer todo lo que alguien tuviese que vivir para disfrutar de ello,puede leerse bastante ideal, pero sobran motivos..... Para creer..........Y los momentos para sentir.
Y, de esta manera, mis noches no son tan aburridas, si le regalo a mi mente ese efecto casi hipnótico de tu recuerdo en mi realidad ....
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