jueves, 7 de febrero de 2013

Hoy soñé contigo ( carta erótica sin destinatario)

Hoy soñé contigo,  que hermosa sensación es saber que el sueño no es igual a  las fantasías, las fantasías son para salir de la realidad, pero en este caso tú haces parte de mis más profundos deseos, el verte cada día, que pase  y me sonrías  me lleva al borde del éxtasis, pero para mí ya no es suficiente, pienso que tal vez, solo tal vez si te contara mi sueño, podríamos hacerlo real juntos.
En ese sueño llegaba como siempre a  saludarte, pero estabas diferente, tu rostro se torno lleno de pasión  y me tomabas  en tus manos como a las hojas de  papel  que tan cuidadosamente tratas, pasando tus dedos  por toda ella, lamiendo su borde como los sobres antiguos  empezaba a recorrer tu sublime e infinito cuerpo,  maravillaba mis sentidos al rozarte,  sentía latir tu corazón con fuerza al estremecerte por mis caricias, saboreaba el néctar de tu sexo y sin mucho preámbulo te adentrabas en mí   sintiendo el sabor de tus labios en los míos, empezaba a concebir como  te agitabas , como  me estremecía, dejándonos llevar por  el placer entregándonos a sus brazos  para así ser uno solo, -por que no te alcanzas a imaginar cuantas veces  he  pensado en ser una contigo -.
Tan solo  sé que esa extraña sensación  de poseerte por un instante hace que no desee despertar, mi corazón late con más fuerza y exaltación,  mis manos tiemblan, tiemblan más cuando  mi mente advierte el final y aumenta la desesperación por estar contigo….hasta el borde de un profundo letargo… letargo producido por la enfermedad de ti, de solo de verte desnudo, tan hermoso, me vuelvo loca, atormentada por tu exquisita belleza……. La sangre vuela por mis venas, hierve de  hoy entrar en tu cuerpo, entrar en tu alma y seducirnos lentamente ha sido  más que  perfecto, el abrir pasó a este impetuoso apetito, romper  tus puertas mi cuerpo hoy es   dueño de todos tus suspiros y gemidos. Tu sabor, tu olor, en cada beso salado. Tu esencia va formando parte de mi espíritu.
Dime al oído todo eso que deseo escuchar, pues pronto tendré que despertarme, Dime al oído con la voz más ronca y lasciva  lo que sientes cuando  nuestras almas se tocan, cuando pasamos por los besos, por los juegos,  los sollozos y el sudor, tocando el cielo con la punta de los dedos y dejándonos llevar por las pulsiones……. Me lo dirás?  Valdría mas para mi  que la propia realidad.



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